Relatos Star Wars. Bajo la sombra del Sol Negro – Capítulo 1:Misión de rescate
1 mayo, 2011 4 comentarios
**BSO**
http://www.youtube.com/watch?v=bCv-YpMfHfk&feature=related
En la única cantina que había en la base militar de Dantooine, junto a la academia Jedi, disfrutaba el sargento Dak Raayn de una espumosa copa de Abrax, mientras el ruido de las conversaciones ajenas se ocultaban tras la música de la banda que tocaba en la cantina, para amenizar el ambiente. La unidad Black Rain estaba de descanso. Una unidad de élite, formada por 6 miembros perfectamente entrenados y especializados en un campo diferentes, que sirven a la República en estos tenebrosos tiempos de guerras entre Siths y Jedis.
El sargento bebía de su copa. Aburrido, miraba a su alrededor buscando alguna distracción… Una Twi’lek a la que invitar a una copa, por ejemplo.
Un joven uniformado de insignias republicanas entra timidamente en la cantina, buscando algo con la mirada, antes de acercarse al sargento, al cual el camarero preparaba para servirle otra copa.
Sgto – Póngame algo más fuerte… – Tapó el vaso justo antes que le sirviera la segunda.
Barman – Le parece un trago de licor Galish ?
Sgto- No he probado eso en mi vida, sírvalo.
Sold- Sargento Raayn? – Preguntó el muchacho mientras el camarero se detuvo justo antes de servir la copa al Sargento, aunque éste le hizo un leve gesto para que la sirviera de todas formas. El barman no titubeó.
Sgto- Descanse soldado
Sold- Se le convoca en el nodulo de documentacion, del sector 3-A, señor.
El sargento tomó la bebida de un trago, exhalando y aspirando sonoramente, intentando ventilar su ardiente boca.
Sgto- Bien, vámonos – Dice levantándose de su asiento y dando una palmada al chico en la espalda mientras se encamina a la salida de la cantina. El joven asiente, algo rigido y se dirige hacia el lugar indicado.
El nódulo de documentación es apenas un cubículo situado en uno de los pasillos de la base, cerca de la zona administrativa. Una pantalla y una pequeña ranura, nada más.
Sold- Es aquí… – El joven espera que entre antes de despedirse con un seco movimiento y alejarse por el mismo pasillo
El sargento le despidió y luego se giró hacia el cubículo, llamando en él como si de una puerta se tratara, siendo realmente solo una pantalla que requería que pasara su identificación por la zona para tarjetas de identificación. Segundos más tarde reaccionó.
Sgto- Coño, qué he tomado ? -Dijo mientras pasaba, ahora sí, la tarjeta de identificación por el lugar correcto.
Una simple hoja salió por la ranura bajo la pantalla una vez comprobada la identificación.
> -Mision: XCHFD-3456K-
> -Tipo: Reconocimiento-
> -Localización: Satelite Velgor, Korriban-
> -Nivel de dificultad: Bajo-
> -Objetivo: Encontrar los restos de la nave diplómatica ”Pisbringuer” y localizar a la tripulacion-
> -Datos suplementarios: Despacho del Comandante Kaak’Shy, area B, seccion 7-
Sgto- Nivel bajo en Korriban… -Sonríe- …Seguro.
**BSO**
http://www.youtube.com/watch?v=0gxFmIXXZuQ
El Sargento tomó el camino de los vestuarios, abriendo con su identificación la puerta general y luego la de su taquilla.
La abrió con fuerza y comenzó a desnudarse para ponerse luego el mono que lleva debajo la armadura, a continuación la armadura. Tomó sus armas, el casco, y tras asegurar los anclajes de la armadura, se dirigió hacia el despacho del Comandante Kaak’Shy para obtener datos adicionales sobre la misión.
En la puerta descansa escrito el nombre del Comandante y bajo la puerta sale una fina linea de denso humo de olor no demasiado agradable. Una voz atronadora resuena en el interior, parece estar discutiendo con alguien pero no se oye con claridad la conversacion.
La voz cesa cuando escucha la llamada en la puerta del Sargento. La misma voz invita a entrar mientras se oye como se pone en marcha un depurador de ambiente. El Sargento tocó de nuevo la puerta, a lo que ahora respondió autoritariamente y carente de paciencia, la voz del interior, – Adelante-.
El Sargento se adentra en el despacho cuando la puerta se abre hacia un lado. Un leve saludo militar hacia el Comandante, están en confianza.
Sgto -Señor, todo bien?- Acompañó al leve saludo militar.
Comandante- Todo bien, Sargento. – El Kel’Dor parecía estar colocándose bien el respirador sobre el rostro, aunque ”todo bien” no eran las palabras más acertadas que eligió el Comandante. – Siéntese -
El Sargento dejó el casco de su imponente armadura sobre la mesa del Comandante, tomando asiento-
Sgto – Recibí la información del joven soldado hace un rato. Estoy listo para partir, señor.
Comandante- Se le ha convocado para una misión rutinaria, Sargento. El destino es Velgor, un satélite de Korriban. Hubo un accidente con la nave en misión diplomática ”Pisbringer”… bueno, ”accidente”. No sabemos lo que pasó, pero se estrellaron allí. Vaya e investigue las causas del accidente y si encuentra supervivientes, tráigalos de vuelta. He de hacerle saber, Sargento, que la luna de Velgor es un terreno inexplorado. Si no encuentra a ningún miembro de la tripulación… considérelos muertos, no se arriesgue, informe si algo no sale según lo previsto. Un cualificado piloto le está esperando en una nave en el hangar. No disponemos de los efectivos de los que desearíamos, así que se trata de un civil contratado por el ejército.
Sgto- Señor, sería conveniente reunir a todo el equipo Black Rain. Juntos podemos efectuar una exitosa misión de rescate si fuera necesario y no habrá riesgos. Recuerde que estamos disponibles para cualquier momento.
Comandante- Lo recuerdo, Sargento, pero debe partir de inmediato. No tenemos tiempo de reagrupar a los miembros del equipo. Además, puesto que usted es el explorador de la unidad, no le será un problema efectuar la misión, no es así, Sargento ?
Sgto- Desde luego señor, no hay ningún problema – Dijo asintiendo con la cabeza, con confianza en sí mismo. Serio. -Algo más que deba saber ? – Se levantó despacio, cogiendo el casco bajo el brazo.
Comandante- Nada más, Sargento, puede partir cuando esté preparado.
Sgto- Tendrá un informe lo más rápido posbile. – Dijo dirigiéndose hacia la salida del despacho, con esa extraña sensación de que falta algo. Esa sensación de que no estaban todas las cartas sobre la mesa, de que ocultaba algo.
Salió del despacho bajo esa sensación que debería ejercer una presión psicológica, pero no para esta unidad. No era la primera vez que trabajaban bajo esas condiciones. Las misiones consideradas ” CONFIDENCIALES ” eran mucho más frecuentes de lo que la gente, en su ignorancia, imagina. Se dirigía al hangar, tal y como le indicó el Comandante, donde pudo observar que éste estaba practicamente vacío. Varios speeders y una única nave que parece capaz de salir fuera del planeta… o eso parece. De aspecto lamentable, con marcas de blaster y remiendos de chapas remachadas en el exterior, una pintada en el casco de la nave la hacía única, ” Halcón Ébano ”.
Un fuerte sonido de metal contra metal en el interior, un gruñido y una retahila de insultos en Hutt, otro sonoro golpe después.
Sgto- Madre mía, sí que estamos faltos de presupuesto, para contratar a esto. Luego solo saben quejarse los políticos de sus bajos sueldos… Los ponía yo en mi lugar… -Susurraba mientras caminaba lentamente hacia la nave.
El Sargento usó su casco como timbre, golpeando con él la metálica pared de la nave. – Abre este cacharro – Dijo a quien demonios se encontrara en su interior.
- Le voy a meter el maldito propulsor a ese vendedor Toydariano por donde… – Se oyó otro golpe que le cortó la frase – ¡Joder! – Un hilo de refunfuños mientras se oye como alguien camina en el interior de la nave, acercándose a la compuerta de entrada, que se abre, tras unos golpes más, dejando ver a una joven manchada de grasa, con herramientas de mecánica en las manos. Luce un cabello blanco de corte desigual. Sus ojos, un intenso color ambarino. Arruga la nariz al ver al Sargento al otro lado de la compuerta. – Y tú eres… ? -Dijo frunciendo el ceño.
Sgto- Me gusta tu estilo. Maldiciendo en Hutt, que propio… -Dice mientras se cuela en la nave, mirando el interior, ante la atónita mirada de la joven.
-Modales de Gamorreano… así que supongo que serás el soldado al que tengo que llevar. Pues un poquito de respeto -se creció- soy tu piloto, cielo, así que trátame con algo más de tacto.
Sgto- Sargento Dak Raayn – Se presenta mientras deja el casco en el suelo de la nave, cerca de la cabina.
- Vale, Daky – Replicó la piloto mientras golpeaba el botón de la compuerta, cerrándola. Luego se encaminó hacia los mandos de la nave.
Sgto- Cacharros peores me han sacado de peores situaciones… Si vuelves a llamarme Daky te desintegro – Dijo mirándola con el rostro serio. No bromea.
La piloto se sentaba en su asiento murmurando algo entre dientes – Malditos soldados y su nulo sentido del humor… -
Sgto- Y bueno, piloto… tienes nombre, o tengo que seguir llamándote piloto ?
-Covyr Vit… pero olvídate de que diga ” a su servicio ”, no es mi estilo – Activa los sistemas de la nave y esta arranca los motores.
Covyr- Como se supone entonces que debo llamarte, encanto ? – Dijo con un tono sarcástico y programando las coordenadas en la consola de astronavegación.
Sgto- Dak, Dak está bien. -Dijo sentándose en el sillón del copiloto.
Covyr sonrió por primera vez – Está bien, Daky, agárrate a algo, nos ponemos en marcha- .
Sgto- Te lo advertí – Dijo con un leve movimiento de cabeza, sacando uno de sus blasters y apuntándola a la cabeza, decidido.
Covyr lo miró de reojo, no esperando esa reacción. – Eeehhh… era una… broma ? – Dijo intentando relajarle.
Sgto- Escucha, no sé de que pocilga de Tatooine o Nar Shaddaa has salido, pero creo haberte dicho que me llames Dak, lo entiendes ? -Guarda el arma, la advertencia ya estaba hecha- Tienes suerte de que no sea mi estilo disparar porque sí… Soy el torturador, tenlo en cuenta para tus futuras frases de… ”humor”.
Covyr entrecerró los ojos y arrugó la nariz antes las palabras del Sargento, que dió en el clavo en algo de la frase anterior, molestándola incluso.
La nave salió del hangar a toda velocidad y en pocos minutos estaban fuera del planeta Dantooine. Mientras el Sargento tecleaba en su PDA el principio de su informe, la intrépida piloto accionaba la velocidad de la luz y las estrellas se alargaron al otro lado del cristal de la cabina de pilotaje.
Así comenzaba oficialmente la misión de rescate.
Bajo la sombra del Sol Negro. Capítulo uno. Misión de rescate, primera parte.
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Así comienza la primera entrada de la novelización de una de mis partidas de rol de Star Wars. No será la única. Actualmente hay dos partidas simultáneas de Star Wars. Por algo se empieza. Iré escribiéndolas según vaya teniendo tiempo, ya que llevamos un avance en la trama que me permite escribir sin miedo a llegar a quedarme sin que escribir :)

